Benelli ha empezado a comercializar en el mercado europeo la Benelli Imperiale 400. Una moto que ha tenido muy buena aceptación. Muchos conocen el modelo y su nombre, pero pocos saben la procedencia del modelo.
La Benelli Imperiale 400 recoge el nombre de un modelo que no es propiamente de Benelli, sino de la Motobi Imperiale Sport 125.
Benelli fue fundada por los seis hermanos Benelli en 1911, pero por disputas familiares, en 1948, el hermano mayor decidió fundar una nueva marca de motos y hacer la competencia a Benelli. Inicialmente, se caracterizaba por una «B» en el depósito, para más tarde llamarse Moto B, que derivó en Motobi.
Más adelante, el camino de ambas marcas volvió a juntarse en 1962, para hacer frente a la crisis que amenazaba al sector de la dos ruedas.
Motobi se caracterizó por su motor de 2 y 4 tiempos en forma de huevo, comenzando con un motor de 200cc bicilíndrico de 2 tiempos, pero acomodándose en la fabricación del motor 125cc monocilíndrico de 4 tiempos.
Ahí surge la Motobi Imperiale Sport 125. Un modelo que cuidó mucho su diseño, propio de las marcas italianas. Cuando se fabricó, entró en el segmento deportivo, debido a la posición de los manillares, que hacían la conducción fuera inclinada y agresiva.
El corazón de la Motobi Imperiale Sport 125 era un monocilíndro en forma de huevo de 4 tiempos refrigerado por aire que entregaba una potencia de 5,8 CV de potencia. Las llantas eran de radios, ambas con freno de tambor. La capacidad de su depósito era de 15 litros.
La Benelli Imperiale 400 quiere recoger la historia de este modelo y recordarlo, como ya pasó con la Benelli Leoncino (2018), que procedía de la Benelli Leoncino 125 de 1956.